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EL PROCESO DE SELECCIÓN

Reglas básicas de toda entrevista

Antes de la entrevista

Deja que el entrevistador dirija la entrevista

Deja que el entrevistador dirija. Eso no impide que, durante la entrevista, puedas realizar algunas preguntas que muestren tus conocimientos sobre el sector, la empresa o el tipo de trabajo. Para ello, es fundamental que antes te informes, te informes y te informes y, sólo después, prepares una lista de posibles preguntas que puedes hacer.

Mantén la calma en todo momento

Los nervios sólo pueden traicionarte. Recuerda que estás ahí porque te han pre-seleccionado y tienes posibilidades de conseguir el puesto. Pero, si no consigues esta oportunidad, habrá otras. Concéntrate en dar y vender lo mejor de ti mismo.

Si el entrevistador intenta provocarte o descolocarte con algunas preguntas desconcertantes, agresivas o personales no dejes que eso te influya. Tranquilo, es sólo una estrategia para observar cómo reaccionas.

Mantén la concentración en todo momento

Mantén la atención durante toda la entrevista. Un aparente desinterés en algún momento de la entrevista puede asociarse a apatía por el puesto de trabajo e incluso por la propia empresa.

Tampoco te dejes seducir por los entrevistadores que juegan el rol de colegas. Suele ser una estrategia para que bajes la guardia, aunque él/ellos no bajará/n nunca la guardia. Todo lo que digas podrá beneficiarte o perjudicarte. Todo.

Hasta que no salgas del edificio cuida tus actos (no fumes, no comas chicle, deja tu chaqueta puesta, cuida tu forma de andar, etc.). Nunca sabrás cuándo dejarán de observarte. Además, ¡siempre puedes encontrarte a un entrevistador en la calle o en el parking!

Ve, escucha o lee las noticias del día

Quizás no suceda nada, pero si ocurre algo importante en las 24h anteriores a la cita quedarás fatal si el entrevistador habla de ello y tú no sabes nada. Pensará “que no vives en este mundo” o que no te interesas por lo que sucede en él.

No fumes ni comas chicle

Si eres fumador, abstente de hacerlo ante cualquier ofrecimiento. El chicle lo dejamos para los niños y los nerviosos.


Fuentes: Universia

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