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Motivaciones usuales de un emprendedor

Las motivaciones de un emprendedor pueden determinar una actitud y respuesta diferentes a la hora de poner en marcha y desarrollar la actividad empresarial. Es conveniente anticipar cuál podrá ser esa respuesta, al objeto de reforzar potenciales puntos fuertes o prevenir posibles debilidades.

De forma meramente enunciativa, se señalan algunas de las motivaciones típicas del emprendedor:

Motivaciones usuales de un emprendedor
  • Solucionar una situación personal
  • Crear su propio puesto de trabajo
  • Aumentar el nivel de renta
  • Permanecer o establecerse en un lugar geográfico del gusto del emprendedor
  • Crear una empresa para ofrecer más o mejores oportunidades a los descendientes
  • Desarrollar una empresa en toda su extensión
  • Poner en práctica una idea empresarial como fórmula de realización personal
  • Crear una empresa para poder trabajar con el cónyuge, con los padres, los hijos, con compañeros de trabajo, etc.
  • Tradición familiar
  • Independencia, anhelo de poder, reconocimiento social, mejora del estatus social, etc.
  • Solucionar una situación personal (dificultades profesionales, afectivas, etc.)
  • Este tipo de motivación puede determinar una insuficiente reflexión acerca del proyecto. Asimismo, debería valorarse el posible empeoramiento del estatus social a causa de un nivel de rentas inicialmente inferior al acostumbrado.

  • Crear su propio puesto de trabajo (autoempleo)
  • Puede existir incompatibilidad entre la preparación rigurosa del proyecto empresarial y la búsqueda activa de trabajo.

  • Aumentar el nivel de renta
  • La situación de necesidad (mayor o menor) es susceptible de incidir en una deficiente preparación del proyecto, descuidando el necesario ajuste entre aquél y la persona que lo acomete.

  • Permanecer o establecerse en un lugar geográfico del gusto del emprendedor
  • Tomar la decisión en función de semejante interés puede implicar una mala selección del mercado objeto de la empresa.

  • Crear una empresa para ofrecer más o mejores oportunidades a los descendientes
  • Debería evitarse que los afectos personales incidan en el rigor y objetividad del planteamiento del proyecto.

  • Desarrollar una empresa en toda su extensión
  • Suele implicar una decisión meditada y cabal, contribuyendo así a reducir las probabilidades de error.

  • Poner en práctica una idea empresarial como fórmula de realización personal
  • Es aconsejable afrontar el proyecto de forma equilibrada, buscando la máxima adecuación entre las posibilidades personales y el proyecto que se acomete.

  • Crear una empresa para poder trabajar con el cónyuge, con los padres, los hijos, con compañeros de trabajo, etc.
  • Además de la posibilidad de que los afectos personales "contaminen" el análisis previo del proyecto, deben tenerse en cuenta ciertos riesgos, tales como la duplicación de funciones y responsabilidades, el posible choque de puntos de vista en cuanto al modo de gestión de la empresa, etc.

  • Tradición familiar
  • Debería valorarse objetivamente si el emprendedor que pretende iniciar la actividad empresarial satisface los requerimientos personales y materiales normalmente exigibles.

  • Independencia, anhelo de poder, reconocimiento social, mejora del estatus social, etc.
  • La necesidad de puesta en práctica de determinadas pretensiones personales no debería menoscabar el rigor en la preparación.

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Fuentes: Universia


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