Menú

La ansiedad, tu peor enemigo

La ansiedad puede ser otro factor nocivo para la negociación. Esta manifestación está presente en todo proceso de crisis, de cambio o de incertidumbre en las interacciones humanas. En grado razonable suele ser útil, a la vez que inevitable, y puede ayudar a dar energía y a aumentar la capacidad de percepción y resistencia.

Pero si la ansiedad es dominante, comienzan los efectos negativos. Una persona sin control, distorsiona lo que recibe, al punto de no poder ver los elementos positivos que le podrían ayudar. Se confunde, se inmoviliza y desorienta, pierde la capacidad de pensar correctamente.

El mejor remedio para controlar estas situaciones, es prepararse con antelación y adecuadamente para la negociación. Conocer las diferentes posibilidades con que se cuenta, tener claras las alternativas, prever lo que sucederá si se fracasa, son acciones que permitirán ver las diferentes fortalezas y debilidades de cada uno ante la negociación y preparar respuestas y soluciones alternativas.

Fuentes: rrhhmagazine


Volver

Erasmus In&Out
Blog Empleo